- ¡Yo te mato! - gritó Emma.
- ¡Eh, eh! Creo que lo activé yo. - intervino Elena. - Yo lo activé. Fui a buscar en tu bolso y me encontré con el papel, lo leí y lo activé por pasar el rato.
- ¿De verdad?
- Sí.
- ¡NOS VAMOS A LAS VEGAS! - gritaron las tres emocionadas y dándose un abrazo.
En el papel venía el número de teléfono así que Emma llamó para avisar de que eran las ganadoras. El viaje era la semana siguiente, se salía el Jueves y se llegaba el Domingo por la noche. El hotel era el César Palace, dormían allí tres noches. Emma se informó de todos los detalles y cuando colgó se acercó a donde estaban las chicas. Ellas seguían gritando y emocionándose. Al de un rato se fueron a la cama y al día siguiente había clase.
A la mañana hicieron rutina, se levantaron y fueron a clase. Seguían emocionadas por lo del viaje así que estaban de buen humor.
En clase de telecomunicaciones, Nora se lo contó a Matt.
- ¿Un viaje a Las Vegas? ¡La madre que os parió! ¡Que suerte!
- Que ganas de ir y desmadrarme. Por dios. ¡Las Vegas! - decía Nora emocionada.
- Tampoco te pases, haber si voy a tener que ir yo para vigilarte. - Matt le guiñó un ojo.
Nora se puso roja y miro sus apuntes para disimular.
A la hora de la comida, se reunió con las chicas. Matt se había hecho muy amigo de Charlotte y se sentaba con ella y su grupo. Nora le miró descaradamente.
- ¿Estás celosa o qué? - dijo Elena tirándole un trozo de pan.
- ¡No! - dijo Nora dramaticándolo.
- Ya ya...
Terminaron de comer y fueron a clase a terminar la jornada. Elena tuvo clase con Charlotte y habló con ella.
- Parece que te has hecho muy amiga del nuevo... - dijo Elena.
- Si, es muy majo. ¿Por qué?
- Nada. Parece que Nora esta un poco celosa pero no le digas nada.
- No tiene porque estarlo, todo lo contrario. - río Charlotte.
- ¿Por qué dices eso?
- Ya lo descubrirás.
Al acabar las clases, Elena decidió ir a casa de Noah a hablar con él de lo de Emma. No le dijo nada a ella y fue directamente.
Tocó a la puerta y abrió Noah. Tenía un pastelito de chocolate en la mano y la boca llena, Elena se empezó a reír, y él rápidamente se limpió.
- Perdón, pensé que serías papá. - dijo Noah apartándose y dejando entrar a Elena.
- Da igual, estamos en familia. Y yo también me suelo poner así cuando como chocolate.
Elena entro y fueron a ver la tele. Se comieron toda la tarta de chocolate que había.
- ¿Qué tal con Emma? - preguntó directamente Elena.
- Creo que ya sabes la respuesta...
- No entiendo porque te enfadaste y te fuiste. No estabais del todo juntos y además creo que tuvo el valor de decírtelo.
- ¿Cómo hubieses reaccionado tú si hubiera sido James el que te hubiera contado que se lió con otra?
Elena no dijo nada...
- A eso me refiero. - dijo Noah haciendo zapping en la tele.
- ¿Tú la quieres?
- No lo sé. - respondió mirando al suelo.
En el Starbucks, Nora tenía mucho ajetreo y no paraba. En su descanso le comentó al jefe lo de su viaje a Las Vegas y que no iría a trabajar esos días.
- Que suerte majas. ¿Cuándo volvéis?
- El Domingo por la noche.
- Pues el Lunes no hace falta que vengas a trabajar. Estarás muy cansada
- Vale, gracias. - Nora sonrió y volvió a trabajar.
En casa de Noah...
- ¡¿Cómo que no lo sabes?! - preguntó Elena sorprendida.
- Pues que no lo se. O no quiero saberlo...
- No me lo trago. Bueno, ahora Emma estará en casa, ¿por qué no hablas con ella?
- No querrá verme.
- Creo que eres la única persona a la que quiere ver. - Elena sonrío.
Noah se levantó y se llevó a Elena casi arrastras hasta su casa. Se pararon en el portal, ella le abrió la puerta y fue a sentarse al banco de enfrente a esperar.
- Yo te espero allí. - dijo Elena señalando el banco. - Suerte.
Emma estaba limpiando la casa y pensando en el viaje, todavía seguía emocionada y de muy buen humor. Tocaron a la puerta y fue a abrir sin parar de cantar. Noah estaba al otro lado.
- Noah... ¿qué haces aquí? - se puso colorada.
- Emma... Te quiero.
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