miércoles, 4 de junio de 2014

Capítulo 65.

El sábado por la mañana, Emma se levantó para ir al hospital. Salió de casa, se puso los auriculares y cogió su iPod, lo puso en aleatorio y sonó "Ed Sheeran - The A Team". Giró la ruleta hasta que el volumen estuviera a tope y se dirigió a la parada de metro. Esperó a que llegara apoyada en la pared del fondo. Un rato después, se subió al metro y se sentó al lado de un niño, pues era el único asiento libre. El niño se quedó mirándola y ella se dio cuenta por el rabillo del ojo, bajó la vista hacia él, le recordó a George, el mismo color de ojos y el pelo muy corto, casi rapado al cero. Le sonrió y el niño le devolvió la sonrisa.
Llegó a su parada y se dirigió al hospital. Al llegar a el ala donde trabajaba, pasó por una habitación y se fijó que Wren estaba dentro, jugando con una niña. Emma tocó no muy fuerte a la puerta para llamar su atención. Wren giró la cabeza y se fijó en ella.
-Hola Emma, -le sonrió- ahora salgo.
Emma esperó mientras Wren se despedía de la niña y salió de la habitación.
-¿Llegas pronto no? -Preguntó él.
-Sí, no podía dormir, no he pasado muy buena noche y por no estar dando vueltas por casa... -Se paró de pronto y sacudió la cabeza- ¿No estabas fuera este fin de semana?
A Wren se le borró la sonrisa de la cara, tragó saliva y se recompuso en seguida.
-Pensaba que Matt no te lo habría dicho. -Miró hacia otro lado.
-¿Qué pasa? -Le dio un suave toque en el brazo- ¿Por qué le mientes?
Wren se apoyó en la pared sobre un hombro y se cruzó de brazos. Respiró hondo y miró a Emma, se leía la culpabilidad en sus ojos.
-Mira... Las cosas no van muy bien con Matt. No siento lo mismo que antes, no sé si será por otro chico, la verdad no sé por qué... Pensé que ir a un baile con él no le daría la idea de que quiero... -Miró al suelo- Le dije que no estaría aquí cuando me lo pidió. Es que no sé cómo decírselo ¿sabes? -Se le quebró la voz.
Emma vio que se rozaba el pómulo, quitándose una lágrima que le estaba cayendo.
-Wren... -Se acercó a él y le puso una mano en la mejilla, se agachó un poco para que la mirara- ¿Estás bien?
-Es tan buen chico Emma... -Le cayó otra lágrima que chocó en su trayectoria con la mano de Emma- No quiero hacerle daño, no me lo perdonaría.
-Ven aquí. -Le abrazó por la cintura- Le harás más daño callándotelo. No esperes más tiempo. Es lo que sientes, él lo entenderá, estoy segura.
-Gracias, de verdad.- Wren la abrazó por los hombros y hundió la cara en su pelo.

Elena y Nora preparaban la comida con la música a tope. De vez en cuando usaban los utensilios de cocina como micrófono. El teléfono de Elena sonó en medio de el estribillo de "Lady Gaga - Applause"
-¡¿Digaaaaaaa?! -Gritó un poco debido a la música, mientras se acercaba al equipo para bajarla.
-Elena...
-¡Matt! ¿Y esa voz, qué pasa?
-Mira que... No voy a ir al baile. Siento mucho dejarte así pero ya te lo explicaré en otro momento. De verdad, siento no poder acompañarte.
-Tranquilo, no pasa nada. ¿Pero qué ha pasado? -Insistió.
-Ya os contaré.
-Vale. Bueno, ya nos veremos. Y espero que se solucione, sea lo que sea que haya pasado.
Elena escuchó una risa amarga al otro lado del móvil.
-Sí, claro. Lo siento otra vez... Adiós.
-Tranquilo, chao. -Colgó.
Dejó el móvil sobre la mesa y se quedó de espaldas apoyada sobre esta. Nora se acercó a donde estaba.
-¿Qué pasa?
-Matt no puede venir esta noche.
-¿Por qué?
-No sé, no ha querido contármelo. -Suspiró- Genial, voy a estar solísima en el baile, -miró a Nora en seguida al ver su expresión- eh eh que no solo me preocupo por eso, que también espero que no haya sido nada grave...
Nora rió al ver como se ponía a la defensiva. En ese momento entró Emma por la puerta.
-¡Qué paaaaasa gente! -Tiró el bolso al sofá y se tumbó en el mismo.
-Que no voy al baile hoy. Me quedo en casa. -Dijo Elena tirándose en el sillón.
-¡¿Por qué?! -Emma se incorporó bruscamente, echándole teatro, pensando que bromeaba.
-Porque es tonta. -Intervino Nora.
Elena le lanzó un beso a Nora y a continuación le explicó la conversación telefónica con Matt.
-Aiva... Ya sé por qué es -Emma cruzó las piernas- he hablado con Wren en el hospital. -Decidió acortar la historia- Ha quedado con Matt para dejar lo suyo.
-Genial, muchas gracias maja.
-Pero...
-Que es broma hombre. -Elena rió y le tiró el cojín a la cara.

James se anudó la corbata y fue hacia el espejo. Se colocó bien el pelo y los hombros de la chaqueta, siguió la inspección y vio que tenía el cordón desatado. Se agachó para solucionar el problema y se volvió a levantar, alisándose las arrugas que habían salido en la americana debido al movimiento. Respiro hondo, nervioso. Una pequeña gota de sudor se le formó en la sien, se la retiró en seguida. Se movió la corbata intentando aflojarla un poco y volvió a respirar hondo otra vez. Noah apareció por detrás y James le vio por el reflejo del espejo. Noah le puso una mano en el hombro.
-¿Estás bien tío?
-Sí, claro. Bueno no, no lo sé... -Le mira a través del espejo- No sé que haré cuando la vea, qué le diré, cómo lo haré. No quiero perderla, pero sé que la miraré a los ojos y todo lo que había pensado en decirle... Se esfumará tío, se me cruzarán los pensamientos... ¿Sabes de lo que te hablo? -Se rió- Que cursilada jajaja -se rió sin ganas- joder.
Noah rió con él.
-Eso es buena señal, el estar nervioso. No saber que harás.
Se pone en frente de James y le abraza dándole unos golpes amistosos en la espalda.
-Tú tranquilo, todo se arreglará. La recuperarás.

martes, 12 de noviembre de 2013

Capítulo 64.

Emma no callaba ni debajo del agua mientras la maquillaban, la chica no paraba de reír y tuvo que advertirle a esta que parara un poco para dejarla decente. Cuando acabó la deseó suerte y la chica salió. Emma, después de mirarse un buen rato al espejo se dirigió a la puerta pero una chica le cortó el paso.
-¿Eres Emma verdad? -Le sonrió.
-Sí. -La miró de arriba abajo- ¿y tú?
-Soy Izzy -le tendió la mano- la mujer de Harry. Vamos a grabar el videoclip juntas.
Emma sonrió y le dio dos besos en vez de estrecharle la mano, Izzy rió.
-Encantada.
-¿Estás con Danny?
-¡No, no! Soy amiga de su novia. Pero quiero ser actriz, por eso estoy aquí. -Habló muy deprisa.
-Eso no es fácil -hizo una mueca- pero espero que lo consigas.
-Gracias por los ánimos. -Dijo con ironía, pero sonrió para no parecer borde.
-Bueno, ¿vamos? -Le hizo un gesto con la mano para que saliera.
-Claro.

Elena estaba junto a las cámaras viendo como rodaban, de vez en cuando saludaba a Emma con la mano o levantaba el pulgar para darle ánimos. Hubo algunas tomas en las que Emma le entraba la risa y tuvieron que repetir. Tras un rato tocaba una escena en la que solo tocaban los chicos. Lo hacían muy bien, nunca se había fijado mucho. En ese momento se fijó en el que tocaba el bajo, no recordaba el nombre, ¿Dougie, Tom? En ese momento él se fijo en ella mientras cantaba y la siguió mirando durante unos instantes. Elena se recompuso un poco al darse cuenta de que le miraba embobada. Se le había acelerado un poco el pulso cuando él le había devuelto la mirada.
-Eh, voy a cambiarme. Ahora vengo. -Emma interrumpió el hilo de sus pensamientos.
-¿Qué? Ah sí... Vale.
Pasaron unos minutos y terminaron de grabar. Los cámaras correteaban a su alrededor comprobando algunas tomas y si habían quedado bien. Elena vio como el chico del que no recordaba el nombre se fijó en ella y se iba acercando.
-Joder, joder. -Se puso nerviosa.
-Hola. -Sonrió al llegar donde ella.
-Hola... ¿Tom?
Él rió.
-No, Tom es él -señaló a lo lejos- yo soy Dougie.
-Joder, lo siento. Hacía mucho que no os veía y se me mezclaban los nombres, ya sabes... -Rió nerviosa y se sintió algo idiota.
-Tranquila -la miró entrecerrando los ojos- ¿Katiah?
-No, yo soy...
-Jajajaja -se rió interrumpiéndola- ya sé que eres Elena. Solo bromeaba.
Esta sonrió poniéndose un poco roja y se le quedó mirando sin saber que contestar. Cuando empezó a sentirse incómoda de tanto silencio llegó Emma agarrándola del brazo.
-¿Nos vamos ya?
Elena se sobresaltó.
-Sí, claro... -La miró y luego a Dougie.
-Vamos a ir en un rato a tomar algo, ¿no queréis venir?
-Pues estaría bi...
-No podemos, tenemos que ir a hacer una cosa. -Se adelantó Emma.
Elena la miró raro sin que él lo notara.
-Bueno, pues ya nos veremos otro día. -Le guiñó un ojo a Elena.
-Claro. -Le sonrió.
Emma se tuvo que llevar a Elena a rastras mientras esta se despedía con la mano. Cuando estuvieron fuera del edificio se paró y giró a Emma por el brazo para que la mirara.
-¿Por qué has hecho eso?
-¿El qué?
-Decir que teníamos que hacer algo. -Se cruzó de brazos.
-No sé... Cómo cuando me acercaba parecías como incómoda pensaba que estaría bien que te sacara de ahí...
-Bah no pasa nada.
-¿Te gusta o qué? -Rió.
-Vamos a casa anda.

Nora y su padre estaban en casa haciendo una tarta y riéndose todo el rato porque no les salía bien, y estaban poniendo la cocina perdida. Cuando la metían en el horno se oyó cerrarse la puerta de casa.
-¡Hoooola! -Gritó Nora.
Emma y Elena fueron a la cocina.
-¡Hola zorr...! -Se interrumpió al ver a su padre.
-¡Javier! -Exclamaron Emma y Elena.
Fueron hacia él para darle un abrazo.
-Hola chicas, cuando tiempo. -Dio dos besos a cada una.
Estuvieron el resto de la tarde gastándose bromas y preguntando como iban las cosas por España, como estaban sus familias y todo lo demás. Tuvieron que tirar la tarta porque no salió muy bien. Javier dijo que se iba a un hotel a dormir, pero las chicas consiguieron que se quedara a dormir en casa después de mucho insistir.

Emma estaba en su cama leyendo una revista y al pasar la hoja vio una foto de Jake con su padre, se quedó unos segundos mirando la foto y no se molestó en leer el artículo. Cerró la revista y la lanzó sobre la mesa, que al final acabó cayendo al suelo. Se tumbó intentando no pensar en ello y apagó la luz.

viernes, 8 de noviembre de 2013

Capítulo 63.

Por la noche se encontraban todas en casa, cenando tranquilamente y salió el tema del baile del sábado.
-¡Mierda! -gritó Nora de repente- todavía no tengo vestido.
Emma se atragantó con el agua del susto que le metió.
-Joder maja. -Se dio palmaditas en el pecho.
Nora se rió.
-Lo siento. Pero como tarde más me voy a quedar sin nada que ponerme.
-Fíjate tú -se encogió de hombros- no pasa nada, vas en pijama y solucionado. -Se puso toda seria.
-Ponte uno de las Monster High que seguro que arrasas. -Añadió Elena.
Terminaron de cenar mientras seguían dándole a Nora "consejos" de todo lo que podría llevar al baile sin parar de reír. Llegó un punto en el que a ella ya no le hacía mucha gracia. Recogieron todo y se fueron pronto a la cama.

Al día siguiente, después de la universidad Nora fue a trabajar. Mientras Elena y Emma iban a casa, sonó el teléfono de esta.
-¿Danny? -Respondió algo confundida.
Se quedó mirando a Elena con los ojos muy abiertos y respondía muchos "vale" y "ajá".
-Puedo ir ahora si quieres. -Hizo una pausa- ¡Bien, nos vemos! -Colgó.
-¿Qué pasa? -Preguntó Elena ansiosa.
-¡Voy a aparecer en otro videoclip de McFly! -Se puso a bailar emocionada y la abrazó.
Elena le devolvió el abrazo.
-Pues por la cara que ponías parecía que se había muerto alguien.
-Era para darte intriga.

Nora tenía una tarde tranquila en el Starbucks y aprovechando que no había nadie para atender se preparó un café. Se apoyó sobre el mostrador mirando como se hacía embobada mientras esperaba.
-Perdona, ¿dónde están los caballos en venta? No los veo. -Escuchó a sus espaldas.
Reconoció la voz y se dio la vuelta emocionada.
-¡Papá! -Echó a correr hacia el otro lado para salir del mostrador e ir hacia él.
-¡Hola pequeña! -Abrió los brazos-
Nora llegó hasta él y le abrazó muy fuerte.
-¿Cómo has sabido dónde trabajo? -Dijo sin parar de abrazarle.
-Tu madre me lo dijo, de los días que vino aquí de visita.
-¿A qué venía lo de los caballos? -Se rió.
Puso una cara rara que no reconoció.
-No sé, lo primero que se me ha ocurrido. -Rió con ella.
-Ponte donde quieras y te sirvo algo, que aún me queda un ratito para salir.
-Si si, pero quiero mi caballo.
Nora volvió a reír y lo llevó de la mano hasta una mesa.
-Siéntate anda, ahora te traigo tu... -Se quedó pensando y se dio en la frente- !Aiva! ¡Ya me acuerdo! -Soltó una carcajada.
-Ya pensaba que no te ibas a acordar. -Sonrió Javier.
-Que cabeza la mía... Ahora te lo traigo. -Le dio un beso en la mejilla y se fue.
Recordó que de pequeña, le encantaba el capuccino y le dio por llamarle caballo. Y como no había día que no se bebiera uno, era su palabra favorita. Se llevó un chasco cuando le enseñaron lo que en realidad era un caballo.
-¿Cómo podía llamar así a un café? -Se rió.
Fue al mostrador mientras se daba cuenta que no podía parar de sonreír.

Las chicas llegaron al estudio, se perdieron dos veces porque Emma no recordaba dónde era. Cuando llegaron al sitio correcto, buscaron a Danny. Estaba ensayando con el grupo.
-¡Hola! -Gritó Emma para llamar su atención.
Danny se fijó en ellas y se acercó.
-Hombre, ya era hora. ¿Dónde estabais?
-A nuestro ritmo, ya sabes. Y nos habíamos perdido. -Respondió Elena.
-Bueno, tú quédate por aquí -Danny señaló a esta- y tú -señaló a Emma- vete a que te maquillen y todo.
-Solo si tienen una silla con mi nombre detrás. -Se cruzó de brazos.
Danny rió.
-Pero que torrijona eres. -Le dijo Elena.
-Venga, me voy a que me dejen fabulosa.
-Pásalo bien maja. -Elena le hizo un gesto de adiós como si tuviera un pañuelo.

Nora terminó de trabajar y fue con su padre a comprarse el vestido de la fiesta. Como los dos se ponían al día y no paraban de hablar, no se entraban mucho de lo que miraban.
-Voy a probarme estos dos. -Dijo ella al cabo de un rato.
Fue al probador y Javier se quedó fuera esperando, pasó bastante rato y se impacientó.
-¿El espejo tiene una entrada a Narnia o algo?
Se oyó la risa de Nora.
-Es que... Me veo rara.
-Sal anda, que aquí no hay nadie.
Nora abrió un poco el probador y asomó la cabeza para comprobar que no había nadie. Su padre puso los ojos en blanco y la cogió del brazo para sacarla del probador. Se quedó mirándola y la hizo dar una vuelta sobre sí misma.
-Que se ve rara dice... Pues estás preciosa. -Sonrió.
-¿En serio? -devolvió la sonrisa- Gracias papá.
Se echó un último vistazo al espejo más convencida.
-Pues me llevo este. -Entró a cambiarse.
Después se dirigieron a la caja y Nora vio como él sacaba su cartera.
-¿Qué haces?
-Pagar el vestido. -Sacó una tarjeta y la alzó.
-No, no. Lo pago yo.
-Que no. Hace tiempo que no te veo y quiero hacerte un regalo.
Estuvieron así un buen rato hasta que la encargada carraspeó para atenderles y que se decidieran de una vez. Nora resopló y acabó cediendo.

viernes, 1 de noviembre de 2013

Capítulo 62.

Emma, Matt y Elena seguían jugando a la play todo motivados. Algunos vecinos se les oía que se quejaban pero ellos no hicieron caso, si no que a veces cantaban más fuerte. Al cabo de un rato Emma miró la hora.
-¿Cenamos ya? -se levantó- Tengo hambre.
-Bien, podemos pedir pizza.- Elena fue hacia el teléfono.
-¿Y Nora?- Preguntó Matt.
-Estará con Danny, mejor no la esperamos.- Rió Elena.
-Ah por cierto, ¿qué tal os fue en Las Vegas?
-¡Ay ay! Pues no lo pasamos más bien -Emma se volvió a sentar- muchas cosas que contar.
-Pues poneros a ello ya, que tenemos para rato.

Nora abrió los ojos, era por la mañana. Sonrió al recordar la noche anterior. Rodó para darse la vuelta y alargó el brazo donde debería estar Danny pero no había nadie. Miró a su lado un poco extrañada y se incorporó. Le vio acercarse a la puerta y apoyarse en el marco de esta. Tenía los pantalones del pijama e iba sin camiseta.
-Buenos días.- Sonrió él.
-Muy buenos.- Le devolvió la sonrisa.
Se acercó a la cama y se inclinó sobre ella.
-¿Lista para el desayuno?- Le dio un beso en los labios.
-Listísima -le dio otro beso- espera.
Miró alrededor y se puso una camiseta de Danny que vio a los pies de la cama. Él la cogió en brazos y la llevó hasta la cocina. Estaba el desayuno ya hecho. Dos platos de huevos con beacon y al lado de cada plato un café con leche y un zumo de naranja, en el centro de la mesa había un plato lleno de napolitanas y más bollos. Danny la sentó en la silla y antes de irse a la suya la besó en la frente. Esta le miró mientras se sentaba en la suya sin para de sonreír. Después miró a la mesa.
-Mmm... No sé por dónde empezar, aunque no hacia falta que te molestaras tanto.- Le dio un mordisco a una napolitana.
-No es molestia, tonta -le guiñó un ojo- anda, come.

Emma y Elena llegaron a la universidad y esperaron en la entrada, miraban a su alrededor.
-¿Y esta mujer dónde está?- Preguntó Elena.
-Anda que menuda noche loca habrá pasado.
-Y parecía tontita.- Rió.
Mientras charlaban animadamente llegó un coche y de él salió Nora, que se dirigió hacia sus amigas con una sonrisa.
-¡Hombre, ya era hora!- Gritó Elena.
-!Aaaay! ¡¿Qué tal ayer?!
-¡Shhh! -les hizo gestos bruscos- bajad la voz.
Elena y Emma miraron detrás de Nora, hacia el coche y saludaron a Danny sonriendo. Este les devolvió el saludo y rió, acto seguido se marchó.
-Cuéntanos ya.- Emma agarró a Nora del brazo.
-¡Eso!
-Bueno, no os voy a contar los detalles.
-Pues claro que sí, chiquita.- Emma le revolvió el pelo.
-Vamos a clase anda, que vamos a llegar tarde.- Se las llevó a rastras.
-Jooooder, que cortarollos.
Como hoy no tenían clase juntas, en los cambios de hora se encontraban y las dos le chinchaban para que les contara su noche. Nora se reía de ellas y les ponía la excusa de que había que ir a la siguiente clase, las tuvo con la intriga hasta la hora de comer. En cuanto se sentaron con la comida empezaron con el interrogatorio.
-¡Venga! Empieza a contar ya. ¿Cómo fue? Osea, ¿cómo empezó?- Se impacientó Emma.
Nora bebió un sorbo de su Coca-Cola.
-Pues me vino a recoger al trabajo y yo ya estaba muy nerviosa. Porque había estado todo el día pensando en ello... Y quería hacerlo con él -se puso colorada y las chicas rieron un poco- bueno, llegamos a casa y...
-¿A darle como locos?- Interrumpió Elena.
-¡No! -le dio flojo en el brazo- déjame explicar. Le dije que le quería y que tras pensarlo había decidido que era el momento. Bueno, en realidad no llegué a terminar la frase, pero me entendió. -Iba mirando a las chicas sucesivamente- Y se acercó a mí, me besó, me llevó hasta la habitación en brazos y bueno... Ya sabéis.
-¡Oooooooh!- Exclamaron las dos.
-A la mañana siguiente me preparó el desayuno y tal -se quedó embobada mirando un punto fijo- es tan... Perfecto.
-Uy uy que enamorada está nuestra Nora.- Sonrió Emma.
-¡Que bonito!- Elena hizo que se secaba las lágrimas.
Nora les sonrió y siguió comiendo, las demás estuvieron toda la comida haciéndole más preguntas sobre los detalles hasta que acabaron y fueron a clase.

Elena tenía clase de mates y se sentaba con Charlotte. No podía evitar pensar en James cada vez que la veía, ya que al ser su prima le recordaba a él. Habían pasado unos días pero necesitaba saber de él. Mientras el profesor explicaba se giró hacia ella.
-Eh, Charlie.
-Dime.- Dejó de escribir.
-Qué... ¿Qué tal está James?- Preguntó nerviosa.
-Bien, bueno creo. Lo vi ayer y estaba bastante... Serio, de normal es muy alegre. Me contó lo que pasó entre vosotros. Lo siento...
-Nada, no es tu culpa.
-¿Estás bien?
-Sí.
-Elena...
La aludida suspiró.
-Lo echo de menos Char... Mucho -bajó la vista- necesito verle, aclarar las cosas. Verle aunque sea solo una vez y ya está. Para explicarle... -Se detuvo- algo.
Charlotte le cogió la mano y se la apretó.
-¿Quieres que hable con él?
-No... Es mejor que lo haga yo. No sé como ni cuando... Pero lo haré.
-Aún te quiere. Lo sabes ¿no?
-Espero que estés en lo cierto.
-Claro que lo estoy.- Sonrió.
Elena le devolvió la sonrisa.
-Gracias Charlie.

Después de clase Nora se fue a trabajar y Emma la acompañó, no tenía nada que hacer. Elena decidió ir a casa de Noah. Llegó y tocó a la puerta. Abrió su padre.
-Hola papá.- Sonrió.
-Hola Elena.- Le devolvió la sonrisa y se quedó mirándola.
-¿Qué pasa?
-Espero acostumbrarme algún día a que me llames así.
-Lo harás papá.
-Noah está arriba.
-Vale, aunque he venido a veros a los dos. -Sonrió y subió arriba.
Se asomó a la puerta y vio a Noah sentado de espaldas en el ordenador. Se acercó sin hacer ruido y se inclinó sobre él.
-¡TAAAATOOOO!
Noah pegó un bote y se cayó de la silla. Elena se empezó a reír y se tumbó en la cama sin poder parar.
-Muy graciosa tú.- Se levantó del suelo y se tiró en la cama. Le empezó a hacer cosquillas y ella siguió riendo aún más fuerte- Eso para que vuelvas.- Rió él.
-¡Para! ¡Para!- Se revolcaba por la cama mientras reía.
Bradley los observaba desde la puerta con la emoción reflejada en sus ojos, hacía tiempo que no recordaba estar tan feliz.

jueves, 31 de octubre de 2013

Capítulo 61.

Nora acababa su turno en el Starbucks, como acabó antes le mando un mensaje a Danny para que fuera a buscarla. Se puso nerviosa por lo que creía que iba a pasar, pensó en la noche anterior. Se le ocurrió que irían a su casa, y no para jugar a las cartas precisamente. Pensó en decirle que no hacía falta que viniera.
-Nora, no seas idiota -dijo para sí- respira.
A los diez minutos Danny llegó y entró a la cafetería. A Nora se le aceleró el corazón al verlo pero se limitó a sonreír.
-Hola preciosa.- Danny se inclinó para darle un beso en la mejilla.
-Hola.-Le sonrió nerviosamente.
Fueron al coche y una vez dentro el preguntó.
-¿A dónde quieres ir?
-Podemos ir a tu casa, si quieres. En la mía estarán estas y vacilarán con lo de anoche...- Se puso roja y giró la cabeza hacia la ventanilla.
-Vale.- Rió.
Condujo durante un rato y paró en frente de la puerta. Él bajó primero y le abrió la puerta a Nora. Andaron hacia la puerta.
-Señorita.- Le hizo un gesto para que entrara primera.
Esta sonrió y entró. Se quitó la chaqueta y la dejó en el perchero de la entrada. Bajó la mirada y se le escapó una risa nerviosa.
-¿Qué es tan gracioso? -Preguntó Danny curioso.
-Nada, nada.- Se puso roja.
-No no, dime -insistió- ¿Y por qué te pones como un tomate?- Empezó a reír.
-Eh... -Le miró y se aclaró la garganta porque le fallaba la voz- ¿Sabes ya que te quiero, no?
-Claro, y yo a ti también -sonrío- ¿pero por qué lo dices así?
-Pues... -Respiró hondo- he estado todo el día pensando en lo de ayer... Y... Bueno... Querría...-Se puso más roja aún y miró al suelo.
Él la miró y sonrió, se acercó a ella y le puso la mano en la barbilla para que le mirara. Tras sostener su mirada unos segundos la besó con delicadeza y la agarró fuertemente por la cintura.

Emma y Elena llegaron a casa y se probaron los vestidos que se habían comprado. Después fueron al baño para probarse el maquillaje y el peinado que llevarían.
-Yo igual voy así.- Emma se cogió el pelo y se lo puso para arriba a lo Marge Simpson.
Elena la miró un momento, cogió un posit y escribió con un pintalabios rojo "ola kiere ser mi amiga?", se lo pegó a Emma en la frente.
-Así, fabulosa.
-Oys chica, que ideal.- Puso morritos e hizo poses.
Elena rió a carcajadas mientras esta se quitaba el posit y lo pegaba en el espejo, siguió probándose peinados normales. Sonó el timbre.
-Yo abro. -Elena salió del baño.
Fue a la puerta dando saltitos como Heidi toda emocionada y abrió.
-¡Matt!
-Hola guapa. -Sonrió y le dio un abrazo- ¿Qué haces así vestida?- La miró de arriba abajo.
-Estamos probándonos todo lo del baile de máscaras de este sábado, ¿no vas a ir?
-Ah si eso. -Se encogió de hombros- No sé aún.
-Anda pasa, no te quedes ahí. -Se dirigió a su habitación- ¡Siéntate y esas cosas!- Gritó.
Matt se sentó en el sofá y apareció Emma, fue hacia él y se tiró encima.
-Pero que guapo eres.- Lo achuchó y le dio un beso en la mejilla.
-Gracias, macizorra.- Rió mientras le devolvía el abrazo.
-¿Como así tú por aquí?
-Me apetecía veros, así de paso me autoinvito a cenar.- Sonrió.
-A ti ni agua.-Elena apareció en el salón con el pijama puesto, se tiró en el sofá.
-Aiva, voy a cambiarme. -Emma se levantó y se fue al baño.
-¿Y qué tal todo?- Matt le dio a Elena una palmadita en la rodilla.
-Pues... Vuelvo a estar soltera.- Hizo una mueca.
-¿Por qué? ¿Qué ha pasado con James?
-Resumiendo me puso los cuernos y ni siquiera me dejó hablar, dijo que no era bueno para mí y se marchó así sin más. -Suspiró y recostó la cabeza en el sofá.
Matt le pasó el brazo por los hombros y la abrazó.
-Lo siento... Menudo capullo, no sabe lo que se ha perdido.
Elena sonrió y se apoyó en su hombro.
-¿Sabes lo que pasa? Que yo... Le hice lo mismo, también le engañé. No es algo de lo que me alegre no pienses mal, me arrepiento. Y es por eso que no me importó lo que hizo -suspiró- bueno, claro que me importó. Pero ya sabes a lo que me refiero...
-¿Y por qué no se lo dijiste?
-No me dejó hablar, como te dije antes...
-Pues hablar con él, no sé a que esperas.- Sonrió un poco.
-Igual ya es demasiado tarde.
-Que va, conociéndole él estará pensando lo mismo, venir y pedirte perdón y decirte lo mucho que te quiere -le acarició la mejilla a ella- porque es verdad.
Elena sonrió y volvió a apoyar la cabeza en el hombro de Matt.
-Qué fácil es hablar contigo, ¿por qué no vienes más a menudo?- Sonrió.
-Puede que lo haga. Ah por cierto, ¿quieres ser mi pareja en el baile de este sábado?
Ella le miró.
-¿No vas con Wren?
-No estará en la ciudad este finde.
-¡Pues vamos juntos!- Dijo emocionada.
-Perfecto.- Sonrió.
Emma fue al salón cantando y se sentó con ellos.
-Vamos a jugar al Sing It, que me aburro.

Danny cogió a Nora en brazos mientras la besaba en el cuello y la llevó a la habitación. Ella se bajó de sus brazos y volvió a besarle mientras le quitaba la camiseta, después se la quitó ella misma. Danny le acariciaba el pelo y le mordió el labio suavemente. Nora dejó escapar un pequeño gemido. Se tumbó en la cama llevándose a él consigo y quedó encima de ella. Esta le agarró la espalda fuertemente mientras él recorría el torso de ella con las manos y le quitó el pantalón. Nora le quitó a él los suyos. Este le dio besos entre sus pechos, por el cuello, la mandíbula. Nora echó la cabeza hacia atrás y le agarró el pelo. Danny finalmente llegó a los labios y la besó intensamente mientras se colocaba entre sus piernas y le quitaba la ropa interior.