jueves, 24 de enero de 2013

Capítulo 35.

Al día siguiente, Emma quedó con Noah después de clase. Se encontraban en el starbucks de Nora.
Ambos hablaron sobre su día hasta que Emma fue al grano.
- Ayer estuve con tu padre.
Justo Noah estaba masticando y se atranganto, cuando se le paso reacciono ante lo que Emma le acababa de contar.
- ¿¡Qué!?
- Elena me contó lo de los análisis y bueno, estuvimos mirando la hoja de los resultados y vimos que el tipo de sangre que ponía no era el de ella. Así que fui a tu casa y estuve hablando con él.
Noah escuchó atentamente lo que Emma le acababa de decir.
- Noah. Tu padre estaba algo bebido y me contó la verdad. Os siguió hasta el hospital y cambió la muestra de Elena.
- No veo a mi padre capaz de eso. - dijo Noah levantándose de la silla.
- ¿A dónde vas?
- A solucionar esto cuanto antes.  - se acercó a Emma y le dio un beso en la mejilla.

A la tarde Elena estaba estudiando economía cuando recibió un mensaje de Noah.
- "¿Puedes quedar en el hospital a las 7?"
Elena empezó a prepararse y a las 7 estaba en la puerta del hospital.
- ¿Qué hacemos aquí otra vez? - le preguntó Elena a Noah.
- Quiero repetir los análisis.
Noah le contó todo lo sucedido con su padre.
Al de un rato, la enfermera salió con los resultados. Le dió el sobre a Noah y él lo abrió. Después miro a Elena y asintió con la cabeza. Elena estaba paralizada y miró fijamente a Noah, a ella le caía una lágrima por su mejilla.
- ¿Estás bien? - le preguntó Noah.
- Somos hermanos... - susurraba - Toda mi vida ha sido una mentira. Somos hermanos...
Noah la miró y la abrazó, Elena le devolvió el abrazo. Los dos lloraban de alegría y estuvieron abrazados un buen rato.
Llegaron a casa y solo estaba Emma preparando un diálogo para clase de teatro.
- ¡Hey! - saludó Emma. - ¿Qué tal?
Elena se desplomó en el sofá y Noah se sentó al lado de Emma.
- Va a ser que tenías razón. Somos hermanos. - dijo Noah.
- ¿Tú lo sabias? - dijo Elena poniéndose bien en el sofá.
- Sí. Ella hablo ayer con mi padre. ¿No lo sabías? - Noah miró a Emma.
- Pues no.
- No quería preocuparte. - dijo Emma echándole una mirada asesina a Noah.
- ¿Y se lo cuentas antes a él que a mi? Joder tía, que somos como hermanas. Mira déjalo. Voy a echarme a a la cama, no me molestéis.
Elena se levanto y se encerró en su cuarto.
- Déjala. Acaba de enterarse de que tiene un hermano. - dijo Noah poniéndole la mano en la pierna a Emma.
- ¿Y tú por qué estás así? Como si no hubiese pasado nada.
- Pues no sé. Bueno voy a marcharme, mi padre tiene que estar preocupado. Luego te llamo. - le dio un beso y se marcho.
Nada mas marcharse Noah, James llamó a la puerta.
- Hola. - saludó. - ¿Está Elena?
- Está en su cuarto.
James entró y vió a Elena tumbada con el móvil y el gato a su lado. James no dijo nada, apartó el gato y se tumbo a su lado.
- ¿Qué tal estás?
Elena le miro y se lanzo a besarle. Se puso encima de él y seguía besándole.
- Noah es mi hermano. - le decía mientras le besaba.
James puso sus manos sobre la cintura de ella y le devolvió los besos. Se dieron la vuelta y él se coloco encima, empezó a besarle por el cuello y Elena comenzó a jadear. Ella le empezó a quitar la camiseta y puso las piernas alrededor de su cintura mientras Elena se quitaba su camiseta también. James le daba besos en la tripa y subiendo hasta llegar a la boca, le desabrochó el sujetador sin parar de besarla. James empezó a desabrocharse los pantalones.
- ¿James?
- Que... - respondió contra sus labios.
- Tú... ¿no estás nervioso?
- No. - le besó el cuello.
- Es que... yo...
- No tienes que hacerlo si no quieres. - le dijo James.
Elena se apartó y se tumbó a su lado mientras miraba el techo.

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