El sábado por la mañana, Emma se levantó para ir al hospital. Salió de casa, se puso los auriculares y cogió su iPod, lo puso en aleatorio y sonó "Ed Sheeran - The A Team". Giró la ruleta hasta que el volumen estuviera a tope y se dirigió a la parada de metro. Esperó a que llegara apoyada en la pared del fondo. Un rato después, se subió al metro y se sentó al lado de un niño, pues era el único asiento libre. El niño se quedó mirándola y ella se dio cuenta por el rabillo del ojo, bajó la vista hacia él, le recordó a George, el mismo color de ojos y el pelo muy corto, casi rapado al cero. Le sonrió y el niño le devolvió la sonrisa.
Llegó a su parada y se dirigió al hospital. Al llegar a el ala donde trabajaba, pasó por una habitación y se fijó que Wren estaba dentro, jugando con una niña. Emma tocó no muy fuerte a la puerta para llamar su atención. Wren giró la cabeza y se fijó en ella.
-Hola Emma, -le sonrió- ahora salgo.
Emma esperó mientras Wren se despedía de la niña y salió de la habitación.
-¿Llegas pronto no? -Preguntó él.
-Sí, no podía dormir, no he pasado muy buena noche y por no estar dando vueltas por casa... -Se paró de pronto y sacudió la cabeza- ¿No estabas fuera este fin de semana?
A Wren se le borró la sonrisa de la cara, tragó saliva y se recompuso en seguida.
-Pensaba que Matt no te lo habría dicho. -Miró hacia otro lado.
-¿Qué pasa? -Le dio un suave toque en el brazo- ¿Por qué le mientes?
Wren se apoyó en la pared sobre un hombro y se cruzó de brazos. Respiró hondo y miró a Emma, se leía la culpabilidad en sus ojos.
-Mira... Las cosas no van muy bien con Matt. No siento lo mismo que antes, no sé si será por otro chico, la verdad no sé por qué... Pensé que ir a un baile con él no le daría la idea de que quiero... -Miró al suelo- Le dije que no estaría aquí cuando me lo pidió. Es que no sé cómo decírselo ¿sabes? -Se le quebró la voz.
Emma vio que se rozaba el pómulo, quitándose una lágrima que le estaba cayendo.
-Wren... -Se acercó a él y le puso una mano en la mejilla, se agachó un poco para que la mirara- ¿Estás bien?
-Es tan buen chico Emma... -Le cayó otra lágrima que chocó en su trayectoria con la mano de Emma- No quiero hacerle daño, no me lo perdonaría.
-Ven aquí. -Le abrazó por la cintura- Le harás más daño callándotelo. No esperes más tiempo. Es lo que sientes, él lo entenderá, estoy segura.
-Gracias, de verdad.- Wren la abrazó por los hombros y hundió la cara en su pelo.
Elena y Nora preparaban la comida con la música a tope. De vez en cuando usaban los utensilios de cocina como micrófono. El teléfono de Elena sonó en medio de el estribillo de "Lady Gaga - Applause"
-¡¿Digaaaaaaa?! -Gritó un poco debido a la música, mientras se acercaba al equipo para bajarla.
-Elena...
-¡Matt! ¿Y esa voz, qué pasa?
-Mira que... No voy a ir al baile. Siento mucho dejarte así pero ya te lo explicaré en otro momento. De verdad, siento no poder acompañarte.
-Tranquilo, no pasa nada. ¿Pero qué ha pasado? -Insistió.
-Ya os contaré.
-Vale. Bueno, ya nos veremos. Y espero que se solucione, sea lo que sea que haya pasado.
Elena escuchó una risa amarga al otro lado del móvil.
-Sí, claro. Lo siento otra vez... Adiós.
-Tranquilo, chao. -Colgó.
Dejó el móvil sobre la mesa y se quedó de espaldas apoyada sobre esta. Nora se acercó a donde estaba.
-¿Qué pasa?
-Matt no puede venir esta noche.
-¿Por qué?
-No sé, no ha querido contármelo. -Suspiró- Genial, voy a estar solísima en el baile, -miró a Nora en seguida al ver su expresión- eh eh que no solo me preocupo por eso, que también espero que no haya sido nada grave...
Nora rió al ver como se ponía a la defensiva. En ese momento entró Emma por la puerta.
-¡Qué paaaaasa gente! -Tiró el bolso al sofá y se tumbó en el mismo.
-Que no voy al baile hoy. Me quedo en casa. -Dijo Elena tirándose en el sillón.
-¡¿Por qué?! -Emma se incorporó bruscamente, echándole teatro, pensando que bromeaba.
-Porque es tonta. -Intervino Nora.
Elena le lanzó un beso a Nora y a continuación le explicó la conversación telefónica con Matt.
-Aiva... Ya sé por qué es -Emma cruzó las piernas- he hablado con Wren en el hospital. -Decidió acortar la historia- Ha quedado con Matt para dejar lo suyo.
-Genial, muchas gracias maja.
-Pero...
-Que es broma hombre. -Elena rió y le tiró el cojín a la cara.
James se anudó la corbata y fue hacia el espejo. Se colocó bien el pelo y los hombros de la chaqueta, siguió la inspección y vio que tenía el cordón desatado. Se agachó para solucionar el problema y se volvió a levantar, alisándose las arrugas que habían salido en la americana debido al movimiento. Respiro hondo, nervioso. Una pequeña gota de sudor se le formó en la sien, se la retiró en seguida. Se movió la corbata intentando aflojarla un poco y volvió a respirar hondo otra vez. Noah apareció por detrás y James le vio por el reflejo del espejo. Noah le puso una mano en el hombro.
-¿Estás bien tío?
-Sí, claro. Bueno no, no lo sé... -Le mira a través del espejo- No sé que haré cuando la vea, qué le diré, cómo lo haré. No quiero perderla, pero sé que la miraré a los ojos y todo lo que había pensado en decirle... Se esfumará tío, se me cruzarán los pensamientos... ¿Sabes de lo que te hablo? -Se rió- Que cursilada jajaja -se rió sin ganas- joder.
Noah rió con él.
-Eso es buena señal, el estar nervioso. No saber que harás.
Se pone en frente de James y le abraza dándole unos golpes amistosos en la espalda.
-Tú tranquilo, todo se arreglará. La recuperarás.
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