-¿Qué te pasa? -Preguntó Emma al verle la expresión a Elena.
Esta le enseñó el móvil con el mensaje, Emma hizo una mueca y no sabía que decir, Nora apareció por detrás y lo leyó.
-Coño, eso no es bueno...
Emma le dio un codazo.
-No, si ya sé que no es bueno -apagó el móvil- con solo leer el tono de la frase.
Las chicas entraron al avión en silencio y fueron a sus sitios. Al despegar Emma y Nora charlaban sobre esos últimos días allí, Elena no decía nada y solo miraba por la ventana.
En el segundo vuelo dejó de pensar en el tema y se puso a hablar con las chicas, al poco rato se quedaron dormidas. De madrugada llegaron al aeropuerto de Londres, las despertó el mensaje de aterrizaje. Cuando tuvieron todas sus maletas regresaron a casa en taxi. Una vez en casa fueron directas a la cama.
Elena se despertó la primera, era tarde. Fue a la cocina a comer algo y se acordó del mensaje de James. Decidió mandarle uno para quedar con él por la tarde: "Vi tu mensaje, ¿nos vemos esta tarde donde siempre? Te quiero." Respondió al momento, se veía que estaba pendiente del móvil: "Vale, a las 6 estaré allí. Un beso." ¿Un beso? Se empezó a comer la cabeza. Primero lo de hablar con ella y ahora un beso. Dejó el móvil encima de la mesa y volvió a la cama.
A Emma le despertó el sonido del timbre, pues su habitación era la que más cerca estaba de la puerta de entrada. Bostezó y rodó hasta llegar al borde de la cama, se levantó y fue a abrir la puerta. Nada más abrir Noah fue a abrazarla muy fuerte.
-Ya era hora de que abrieras. -Dijo mientras la abrazaba.
-Estábamos durmiendo. -Le abrazó a él rodeando su cuello.
Él se apartó un poco y presionó los labios con los de Emma durante unos segundos. Emma se separó un poco y sonrió.
-Te he echado de menos.
-Yo también -giró la vista a su izquierda- os he traído el gato.
A su derecha estaba la casita portable y dentro, Goku. Emma le miró extrañada.
-¿No se lo quedó James?
Este se encogió de hombros.
-Me dijo si lo podía llevar yo, no me dio razones. Pero estaba raro...
Le vino a la cabeza el mensaje. Estuvieron un rato hablando y Noah se tuvo que marchar, Emma cogió al gato y lo metió dentro.
-¿Qué tal, te han tratado bien? -Le dijo cogiéndole y dándole besitos.
Lo dejó en el salón y se fue a deshacer la maleta. Elena se levantó más tarde y fue a vestirse, se peinó y lavó, arreglándose bastante, estaba nerviosa. Cuando dieron las 6 bajó abajo, James ya estaba allí esperando. Pensó que igual se apartaba así que no le dio un beso como de costumbre.
-Hola. -Sonrió ella un poco.
-Hola. -Dijo sin mirarla, parecía culpable por algo.
-¿Se puede saber qué pasa? -Fue al grano, se cruzó de brazos.
-Eh... Esto no está bien.
-¿El qué?
-Lo nuestro.
Elena calló.
-Te mereces algo mejor que yo...
-¿Pero qué dices? -Se le humedecieron los ojos.
-Cuando estabais en Las Vegas bueno... Fui de cena con unos amigos y vino una antigua novia -la miró a los ojos- empezamos a beber y ella se me lanzó... -Volvió a mirar al suelo- No paré, no sé por qué y fue a más...
Elena le hizo un gesto con la mano.
-No sigas. -Se le escapó una lágrima, la retiró rápidamente con la mano para que no se diera cuenta pero él la vio.
-Elena... -Se acercó a ella.
Elena le puso una mano en el pecho para pararlo.
-Yo... -Empezó a decir ella, también tenía algo parecido que contarle.
-Será mejor que lo dejemos, después de lo que hice no me siento bien conmigo.
-Pero...
James se acercó y le dio un beso en la frente. Elena vio como le caía una lágrima, después se marchó. Ella subió corriendo a casa y se sentó en el suelo nada más cerrar la puerta, se puso a llorar enterrando la cabeza entre las rodillas. Emma fue hacia ella, pues estaba en el sofá y la oyó.
-¡Elena! ¿Qué pasa? -Se arrodilló a su lado.
Elena levantó la cabeza, con lágrimas en los ojos y todo el maquillaje corrido. Emma le apartó el pelo de la cara.
-¿Qué ha pasado?
-Me... James me ha dejado. -Se puso a llorar otra vez.
Emma se acercó más y la abrazó, esta le llenó el cuello de la camiseta de lágrimas. La abrazó más fuerte y le acarició el pelo.
-Se lió con otra -sollozó- la verdad, no me importa porque yo he hecho lo mismo. Pero no me ha dejado explicarme, dijo que no es bueno para mí o no se qué rollos...
-Dale un poco de tiempo, ha tenido el valor de decirlo -dijo en voz baja- es un buen chico.
Ambas siguieron abrazadas un buen rato y después Emma la llevó al bañó a limpiarle el maquillaje de la cara, cuando acabó fueron a la cocina y esta preparó chocolate caliente con churros. Mientras comían, apareció Nora con cara de zombie de haberse despertado.
-Aparta bicho. -Dijo Emma haciendo una cruz con los churros.
Elena rió.
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