Elena llegó a casa de Noah y llamó al timbre. Abrió un señor y al ver a Elena los ojos se le pusieron como platos. Era alto y rubio. Sonrió esperando a que ella dijera algo.
- Hola, soy Elena, ¿está Noah? - le tendió la mano.
- Soy Bradley. El padre de Noah. - le estrechó la mano. - Noah está arriba, es la segunda puerta a la derecha.
- Gracias. Encantada de conocerte.
- Lo mismo digo.
Elena subió siguiendo las indicaciones que le había dado Bradley y se encontró con una puerta cerrada. Llamó un par de veces.
- ¡Pasa! - se oyó con la voz de Noah.
Ella miró y vió a Noah sentado en la cama con un portátil. Lo dejó a un lado al verla y se sentó en la esquina de la cama.
- ¿Qué tal?
- Siento lo del otro día. Lo de ayer.
- Ya te he dicho que no pasa nada.
- Tu padre es muy simpático.
- Pues de normal no lo es.
- ¿Ah no?
- No. Me recuerda a ti si te digo la verdad. - Noah río.
- Vaya, gracias. Pues tú me recuerdas a mi madre.
- ¿Ves? ¿Coincidencia?
- No empieces...
- Elena por favor, deja de pasar del tema y hacer como si no pasará nada.
- ¿Qué pretendes que hagamos si no?
- Ven conmigo.
Elena no dijo nada y fue con él. Salieron a la calle y estuvieron andando un buen rato. Doblaron una esquina y a la mitad de la calle Noah se paró en la puerta del hospital.
- ¿Qué hacemos aquí? - preguntó Elena confusa.
Noah la ignoró y entró. Pregunto algo a la recepcionista y le hizo una señal a Elena para que le siguiera, ella puso los ojos en blanco y entró. Fueron al ascensor y subieron al segundo piso, recorrieron todo el pasillo y giraron a la derecha.
- Espera aquí. - le dijo Noah.
Se fue hacia la enfermera y hablo con ella, la enfermera dijo que fueran con ella, recorrieron otro pasillo y llegaron a una puerta. La enfermera les pidió que esperaran fuera unos minutos y entró. Al de un rato salió y les dijo que entraran.
- Genial. Agujas. - susurró Elena.
- Hay que hacerlo si queremos salir de dudas.
Cuando terminaron se sentaron fuera de la habitación a esperar; al cabo de un rato salió la enfermera con un papel. Los dos se levantaron de golpe. La enfermera le dio el sobre a Noah y se marchó dedicándoles una sonrisa.
- Miralo tú primero. - dijo Elena nerviosa.
Noah cogió el papel y lo leyó. Puso cara de sorpresa.
- ¿Qué pasa?
- No somos hermanos.
Bradley sdfndsdfsjfs a quien me recuerda. ¡Seguir así chicas me esta gustando como va la novela!
ResponderEliminar